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Open Access Research

Metabolic effects of the contraceptive skin patch and subdermal contraceptive implant in Mexican women: A prospective study

Jesus Hernandez-Juarez12, Ethel A Garcia-Latorre2, Manuel Moreno-Hernandez1, Jose Fernando Moran-Perez3, Miguel Angel Rodriguez-Escobedo3, Gerardo Cogque-Hernandez4, Rubén Julián-Nacer4, Xochitl Hernandez-Giron5, Rosalia Palafox-Gomez4, Irma Isordia-Salas1 and Abraham Majluf-Cruz1*

Author Affiliations

1 Unidad de Investigacion Medica en Trombosis Hemostasia y Aterogenesis, Instituto Mexicano del Seguro Social, Mexico City, Mexico

2 Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, Instituto Politécnico Nacional, Mexico, D.F, Mexico

3 Centro de Salud Urbano Tehuacan, JS No. 10, SSA, Tehuacan, Puebla, Mexico

4 UMF 9, Instituto Mexicano del Seguro Social, Tehuacan, Puebla, Mexico

5 UMF 30, Instituto Mexicano del Seguro Social, Tehuacan, Puebla, Mexico

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Reproductive Health 2014, 11:33  doi:10.1186/1742-4755-11-33

Published: 26 April 2014

Abstract

Background

The contraceptive skin patch (CSP) accepted by the U.S. FDA in 2001 includes ethinylestradiol and norelgestromine, whereas the subdermal contraceptive implant (SCI) has etonogestrel and is also approved by the FDA. In Mexico, both are now widely used for contraception but their effects on Mexican population are unknown. The objective of the study was to evaluate if these treatments induce metabolic changes in a sample of indigenous and mestizo Mexican women.

Methods

An observational, prospective, longitudinal, non-randomized study of women between 18 and 35 years of age assigned to CSP or SCI. We performed several laboratory tests: clinical chemistry, lipid profile, and liver and thyroid function tests. Also, serum levels of insulin, C-peptide, IGF-1, leptin, adiponectin, and C reactive protein were assayed.

Results

Sixty-two women were enrolled, 25 used CSP (0 indigenous; 25 mestizos) and 37 used SCI (18 indigenous; 19 mestizos). Clinical symptoms were relatively more frequent in the SCI group. Thirty-four contraceptive users gained weight without other clinical significant changes. After 4 months of treatment, significant changes were found in some biochemical parameters in both treatment groups. Most were clinically irrelevant. Interestingly, the percentage of users with an abnormal atherogenic index diminished from 75% to 41.6% after follow-up.

Conclusions

The CSP slightly modified the metabolic variables. Most changes were nonsignificant, whereas for SCI users changes were more evident and perhaps beneficial. Results of this attempt to evaluate the effects of contraceptives in mestizo and native-American populations show that clinical symptoms are frequent in Mexican users of CSP and SCI. Although these medications may affect some metabolic variables, these changes seem clinically irrelevant. Induction of abnormalities in other physiological pathways cannot be ruled out.

Keywords:
Contraceptive skin patch; Subdermal contraceptive implant; Metabolic effects; Metabolic changes; Contraception

Résumé

Introducción

El parche cutáneo anticonceptivo (PCA), aceptado por la FDA en 2001, contiene etinilestradiol y norelgestromina mientras que el implante contraceptivo subdérmico (ICS) tiene etonogestrel y también fue aprobado por la FDA. En México, ambos son ahora ampliamente utilizados para la contracepción pero sus efectos sobre la población mexicana se desconocen. El objetivo de este estudio fue evaluar si estos tratamientos inducen cambios metabólicos en una muestra de mujeres mexicanas, indígenas y mestizas.

Métodos

Estudio observacional, prospectivo, longitudinal, no aleatorizado de mujeres entre 18 y 35 años de edad asignadas a PCA o a ICS. Realizamos varias pruebas de laboratorio: química clínica, perfil de lípidos y pruebas de funcionamiento hepático y tiroideo. También medimos las concentraciones de insulina, péptido C, IGF-1, leptina, adiponectina y proteína C reactiva.

Resultados

Sesenta y dos mujeres fueron estudiadas, 25 usuarias de PCA (0 indígenas y 25 mestizas) y 37 de ICS (18 indígenas y 19 mestizas). Los síntomas clínicos fueron relativamente más frecuentes en el grupo con ICS. Treinta y cuatro usuarias ganaron peso sin otros síntomas clínicos significativos. Después de 4 meses de tratamiento, encontramos cambios significativos en algunos parámetros bioquímicos en ambos grupos de tratamiento aunque la mayoría de estos cambios fueron clínicamente irrelevantes. De manera interesante, el porcentaje de usuarias con un índice aterogénico anormal disminuyó de 75% a 41.6% luego del periodo de seguimiento.

Conclusiones

El PCA modificó discretamente las variables metabólicas. La mayoría de los cambios fueron no significativos mientras que en las usuarias de ICS fueron más evidentes y hasta quizá benéficos. Los resultados de este intento de evaluar los efectos de los contraceptivos en poblaciones mestiza y americana muestran que los síntomas clínicos son frecuentes en las mujeres mexicanas usuarias de estos métodos. Aunque estos tratamientos pueden afectar algunas variables metabólicas, los cambios parecen clínicamente irrelevantes. La inducción de alteraciones en otras vías fisiopatológicas no se puede descartar.